Pedagogía en Casa de las Estrellas

El Juego según Humberto Maturana

Si los juegos están concebidos de una manera coherente con el mundo que se vive, los niños y las niñas van a reflejarlos de una manera particular que en cierta manera se entrena en sus movimientos y en su pensar.

Pero lo central del juego es la psiquis del juego. Si alguien está haciendo algo y la otra persona le pregunta: “¿Te ha costado mucho hacerlo? te cansaste mucho? “ y la respuesta de esto es: “Sí, pero hacer esto es un juego para mí”. Que quiere decir eso. Que no ha tenido que hacer ningún esfuerzo. “¿Pero te cansaste? “, responde : “ Sí claro, me cansé porque hice mucho movimiento, gasté energía, pero no hice ningún esfuerzo porque no estuve en contradicción emocional, porque me puedo mover con fluidez en las actividades que estoy haciendo”

Cuando los niños y las niñas juegan, si están efectivamente jugando y no están compitiendo, están ahí, presentes en lo que hacen, no pensando en el resultado, ni en el futuro, están en armonía con su quehacer en las circunstancias que se encuentren. Cuando un niño juega a ser médico, cuando una niña juega a ser astrónoma,y si el papá le hace alguna pregunta el niño le responde: “Pero papá estoy jugando, si yo no soy médico”. Sabe exactamente lo que está haciendo pero lo hace con su ánimo, con su sensibilidad, ahí en el presente, no en la competencia no en el resultado. Si nosotros los adultos hacemos nuestras cosas de esa manera, sin conflicto emocional, sin querer estar en otra parte fuera de donde estamos ahora haciendo lo que hacemos, viviríamos lo que hacemos desde la psiquis del juego, viviendo en armonía sin esfuerzo, aunque quedemos cansados al final de la tarde después de haber hecho nuestro trabajo.

Ambiente preparado según María Montessori para el aprendizaje experiencial

Uno de los pilares fundamentales del método Montessori son los ambientes preparados. Ella observó cómo los niños aprenden de manera natural cuando se les proporciona un entorno adecuado, que está diseñado específicamente para satisfacer las necesidades sensoriales, motoras y emocionales del niño, promoviendo un aprendizaje activo y autónomo.

1. Necesidades sensoriales

Los niños aprenden, según Montessori a través de sus sentidos que son como ventanas que le motivan a la exploración sensorial que es esencial para su desarrollo cognitivo. El ambiente preparado debe incluir materiales que atiendan cada uno de los sentidos:

· Visual: para discriminar y categorizar visualmente colores, formas.

· Auditivo: Objetos o instrumentos que emiten sonidos al ser manipulados.

· Táctil: Diferentes sensaciones táctiles.

· Olfativo y gustativo: oler y saborear (bajo supervisión), Además de ayudar a conocer las potencialidades de sus sentidos, ayudan a discriminar, clasificar y comparar.

Estos materiales son auto-correctivos, lo que significa que el niño puede identificar y corregir sus errores por sí mismo.

2. NECESIDADES MOTORAS

El ambiente preparado debe fomentar tanto la motricidad gruesa como la motricidad fina. El movimiento es fundamental para el desarrollo infantil, ya que los niños aprenden haciendo.

· Motricidad fina: Actividades de la vida práctica que incluyan materiales de uso cotidiano: botones, cierres, amarrar,picar,amasar,barrer,servir agua, lavar platos, etc..

· Motricidad gruesa: Actividades donde pueda moverse libremente, elegir dónde trabajar y cómo moverse por el espacio para desarrollar coordinaciones sensoriales y espaciales. Elementos que le permita desarrollar la coordinación sensorio motora: columpios, estructuras para equilibrar, trepar, etc.

· Control y repetición: La disponibilidad y acceso a estos materiales promueve la toma de decisión, la repetición y la auto - corrección.

3. NECESIDADES EMOCIONALES

Espacios diseñados para brindar seguridad emocional, promover la independencia y la autoestima del niño.

· Autonomía: El niño puede actuar de manera independiente, eligiendo sus actividades y resolviendo problemas por su cuenta lo que fomenta confianza en sí mismo.

· Respeto y empatía: Ambientes donde el niño sienta respeto por parte del adulto y sus compañeros. El adulto o guía juega un rol fundamental como observador y facilitador, sin interferir innecesariamente con expectativas, que escuche y apoye en el proceso de aprendizaje del niño.

· Orden y estructura: El ambiente debe estar ordenado y limpio, cada material tiene un lugar específico claro para que el niño pueda orientarse y activar sus necesidades. El orden interno se alimenta y se asienta con el orden externo.

4. AMBIENTE

El ambiente adecuado es indispensable. Los espacios son un microcosmos de la sociedad en el que niños y niñas interactúan entre sí, respetan turnos y colaboran en actividades grupales. Los grupos de diversas edades (2 y 6 años) son fuente de interacción y apoyo donde se puede recrear una comunidad real.

ACTIVIDADES ORGANIZADAS DENTRO Y FUERA DEL AMBIENTE PREPARADO

Son actividades que el adulto ofrece cada día, ya sea en el ambiente preparado o fuera de él, donde las niñas y los niños están libres de expectativas o imposiciones en su ejecución. Es una oferta que ellos pueden elegir libremente, sin estar obligados a asistir, pero que permite una organización y ritmo diario o semanal. Esto ayuda a madurar las comprensiones temporales de una forma práctica y real.

Estas actividades comprenden varias áreas: Pinturas en acuarela,hacer pan, caminatas, visitas de recolección de alimentos, escuchar el cuento y luego representarlo, fogatas, desgranar arvejas,huerta, entre otras. En combinación con la satisfacción de las habilidades de la niña o el niño, de acuerdo con su etapa de maduración.

LOS CUENTOS E HISTORIAS NARRADAS (teatrito de mesa)

Estas actividades son específicas por su importante característica dentro de la fantasía e imaginación de las niñas y los niños, según su edad y desarrollo. Las historias contadas permiten la creación de imágenes propias, y si consideramos que “...los estereotipos de los cuentos son exploraciones espirituales...”, deben ser creadas individualmente y responden naturalmente a la esencia de cada niña o niño.

Bruno B. “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”

Un mismo cuento se repetirá durante varios días, al inicio solo de manera oral y luego podría ser representado en forma de teatrillo de mesa o actuado por los niños y niñas. A través de la narración, niños y niñas aprenden a escuchar, paulatinamente van aumentando los tiempos de atención, enriquecen su lenguaje y desarrollan su imaginación a través

del bello viaje que realizan con cada narración. Además, los cuentos les mostrarán personajes arquetípicos que traen consigo la belleza, la fuerza, la alegría, etc.

El juego en el exterior

El jardín es para los niños y las niñas un lugar maravilloso para jugar, donde cada rinconcito es gratamente apreciado: los columpios, el arenero, los árboles frutales para esconderse y trepar, barras para hacer equilibrio, jugar con las mesas de agua, andar en bicicleta o en un triciclo, alimentar a las gallinas y a los conejos, regar las verduras de la huerta, entre otras. El juego al aire libre les permite el contacto con los elementos de la naturaleza, la tierra, el agua, el aire, la luz y la vida. Este espacio y tiempo serán fundamentales para la conciencia progresiva del propio cuerpo y sus potenciales, moviéndose en libertad.

La importancia del amor

La niña o el niño en un ambiente preparado puede desarrollar todas sus potencialidades y cumplir su plan interno de maduración según sus necesidades individuales. Esto solo es posible sobre una base afectiva-emocional recibida de su madre/padre y del entorno familiar en general. Esto significa que el estado de relajación interno de la niña o el niño dependerá de si sus necesidades afectivas-emocionales están siendo satisfechas. Sin este requisito, no podemos hablar de seres humanos que actúan libremente y toman decisiones en un ambiente preparado con elementos y recursos didácticos suficientes, porque la carencia afectiva impedirá que la niña o el niño interactúe de manera relajada y dependerá de la aprobación y estímulo del adulto. En resumen, el propósito de un ambiente preparado y relajado es permitir que la niña o el niño esté en contacto con su naturaleza interior, que su mente esté concentrada en los actos que realiza, que su cuerpo esté protegido y sus emociones fluyan naturalmente y con tranquilidad.

Créditos a Margarita Valencia Amores. Pedagoga y consultora Montessori.

En Casa de las Estrellas pasamos gran parte del día afuera aprendiendo íntimamente de la naturaleza. Observamos los cambios de las estaciones y convivimos de cerca con el gallinero y las ovejas. Dentro de casa pueden experimentar y jugar en los distintos ambientes preparados que están a su disposición cubriendo sus necesidades sensoriales, motoras y emocionales.

Es importante tener en cuenta que la presencia permanente y respetuosa del adulto, mediante la observación y el acompañamiento, ayuda a reconocer las necesidades reales de las niñas y los niños en cualquier área, y permite enriquecer el ambiente constantemente con materiales que correspondan a sus diferentes niveles.

Siempre debe haber un adulto acompañando el proceso de la niña o el niño con una presencia adecuada, es decir, sin imponer programas, tiempos, obligaciones, chantajes-manipulaciones, sugerencias o explicaciones. El acompañamiento debe proporcionar a la niña o el niño los parámetros de seguridad emocional a través de: reglas y límites, contacto físico respetuoso y una comunicación oportuna y clara. Es recomendable describir las situaciones de acuerdo con el estado de madurez de la niña y el niño.